Por: Dr. Raúl González Peña (CO6XDX)
Iconografía y edición: Ing. Arnaldo Lorenzo Pardo (CM6YX)
(Resumen de la rueda radial trasmitida el sábado 26 de julio de 2025)
¿Alguna vez te has preguntado dónde reside realmente la magia de la radioafición? Muchos creen que está en la potencia del transceptor, en los botones y diales de un equipo de última generación. Pero los veteranos saben la verdad: un equipo caro con una mala antena es como un automóvil de carreras con las ruedas ponchadas.
La verdadera alquimia, el secreto para que tu modesta señal viaje cientos o miles de kilómetros, y llegue a rincones insospechados del planeta está en la antena. Los radioaficionados de antaño decían con saber: “invierte 99 centavos en la antena y 1 solo sentavito en el radio”,
Que me dirías si te afirmo, que tú puedes fabricar tu propia varita mágica, una antena increíblemente eficaz y muy fácil de construir. ¿
Listo para convertirte en un verdadero fabricante de antenas? Hoy nos adentramos en algunos tips para construir la antena más clásica, versátil y gratificante de todas: el dipolo de media onda.
El Corazón de la Radio: ¿Cómo Funciona un Dipolo?
Antes de cortar un solo cable, entendamos el principio. No te asustes, no necesitas un doctorado en física. Imagina un dipolo de media onda como una cuerda de guitarra perfectamente afinada para una nota concreta. En nuestro caso, esa "nota" es la frecuencia en la que queremos transmitir.
La antena consta de dos elementos conductores o "brazos" de igual longitud, separados en el centro. Cuando la señal de tu radio llega a ese punto central, la energía electromagnética se expande y "resuena" a lo largo de los brazos. Si la longitud de la antena es exactamente la mitad de la longitud de la onda de nuestra frecuencia, la transferencia de energía es máxima. En este caso, tu voz, convertida en ondas de radio, se lanzará al éter con una eficiencia espectacular. Es una simbiosis perfecta entre física y sencillez.
Materiales Necesarios
Construir un dipolo es sorprendentemente económico. No necesitas materiales exóticos, solo algunos componentes básicos que probablemente ya tienes o puedes conseguir fácilmente.
Hilo Conductor: El alma de la antena. Sirve casi cualquier conductor de cobre, unifilar (/alambre) o multifilar (cable), de entre 1.5 y 2.5 mm de sección. Puedes comprarlo en una tienda de electricidad o, mejor aún, reciclarlo de una instalación vieja. ¡El espíritu "maker" en su máxima expresión!
Aisladores: Necesitarás tres: uno para el centro y dos para los extremos. Su misión es evitar que los elementos conductores toquen superficies que puedan desajustar o derivar nuestra preciada radiofrecuencia. Puedes comprarlos, o fabricarlos con un trozo de tubo de PVC, una pequeña tabla de cortar de plástico o cualquier material dieléctrico resistente.
Cable Coaxial: Es el cordón umbilical que une tu antena con tu equipo. Un RG-58 es suficiente para potencias bajas (hasta 100W) y tiradas cortas. Si buscas más rendimiento o vas a usar más potencia, el RG-213 es una opción superior. Necesitarás la longitud suficiente para llegar desde tu cuarto de radio hasta el punto de instalación de la antena.
Herramientas básicas: Cinta métrica, alicates de corte, soldador de estaño y un poco de paciencia.
Manos a la Obra: Construyendo tu Dipolo Paso a Paso
Aquí empieza lo divertido. Sigue estos pasos y tendrás tu antena lista en una tarde.
El Cálculo Mágico: La fórmula para saber la longitud total de tu dipolo es un clásico. Apúntala:
Longitud total (en metros) = 142.5 / Frecuencia (en MHz)
Por ejemplo, para operar en el centro de la banda de 40 metros (7.100 MHz), el cálculo sería: 142.5 / 7.1 = 20.07 metros.
Consejo de oro: Corta siempre un poco más largo, digamos un 5% más. ¡Siempre es más fácil cortar que añadir!
Cortar los Brazos: Divide la longitud total que has calculado (la ligeramente más larga) entre dos. Esa será la longitud de cada brazo de tu dipolo. Córtalos con precisión.
Montar el Centro: Coge tu aislador central. Debe tener al menos tres puntos de conexión: uno para cada brazo del dipolo y uno para sujetar el conjunto. Fija cada brazo a su respectivo punto de conexión. Aún no los sueldes, solo preséntalos.
La Conexión Vital: Soldar el Coaxial: Pela con cuidado unos centímetros del extremo del cable coaxial. Verás un conductor central (el vivo) y una malla metálica que lo rodea (la masa).
Suelda el conductor central a uno de los brazos del dipolo.
Suelda la malla al otro brazo.
Asegúrate de que la soldadura sea firme y brillante. Una mala soldadura aquí es una fuente segura de problemas. Sella bien la conexión con cinta vulcanizada o pegamento termofusible para protegerla de la intemperie.
Un consejo de utilidad puede ser la realización de una gaza hacia arriba con el cable coaxial, la que puedes fijar con un cordel aislante del mismo orificio por el que sujetarás todo el conjunto. Esto permite, que el peso del coaxial no ponga en riesgo la soldadura al tirar de ella, y a la vez, no permite que la caprichosa humedad penetre dentro del coaxial y altere su impedancia y su conductividad.
También será útil que realices un acoplador de impedancia haciendo una bobina con el propio cable coaxial, para lo cual, puedes enrollar 5 vueltas del cable coaxial con un diámetro de aproximadamente 15 cm. Cerca de la conexión con el dipolo. Para ello, te puedes valer de un galón plástico circular de los que se utilizan para comercializar agua. Este recipiente tiene el diámetro adecuado y sobre él se puede armar la bobina, que hace las funciones de acoplador de impedancia.
Aislar los Extremos: En los extremos de cada brazo, coloca los otros dos aisladores. A ellos atarás las cuerdas o vientos que usarás para suspender la antena.
El Toque Final: El Arte del Ajuste con el Medidor de ROE
Has construido tu antena, pero ahora tienes que afinarla. Aquí es donde tu medidor de ROE (Relación de Ondas Estacionarias o SWR en inglés) se convierte en tu mejor amigo. Este aparato mide qué tan bien "acoplada" está tu antena a tu equipo. El objetivo es un valor lo más cercano posible a 1:1.
Instala la antena en su ubicación final, o lo más parecido posible. La altura y los objetos cercanos afectan a su rendimiento.
Conecta todo: Transceptor -> Medidor de ROE -> Antena.
Mide: Selecciona la frecuencia central para la que diseñaste la antena, pon tu equipo en baja potencia (5-10W) en modo FM o AM, y pulsa el PTT brevemente para leer la ROE.
Interpreta y ajusta:
Si la ROE más baja se encuentra en una frecuencia inferior a la que deseas, tu antena es demasiado larga. Debes acortarla.
Si la ROE más baja está en una frecuencia superior, tu antena es demasiado corta (si seguiste el consejo, esto no debería pasar).
Recorta con simetría: Ve cortando pequeños trozos (2-3 cm) de cada brazo a la vez. Es crucial que ambos brazos sigan teniendo la misma longitud. Vuelve a medir la ROE tras cada pequeño corte. Repite el proceso con paciencia hasta que obtengas la lectura más baja posible en tu frecuencia de trabajo preferida.
¿Y la mejor parte? Cuando escuches a un corresponsal al otro lado del mundo decirte "recibo tu señal 59, clara y fuerte", la satisfacción será doble. Porque esa señal no solo ha salido de tu radio. Ha nacido en una antena que tú mismo has calculado, cortado y ajustado.
No has comprado la magia, la has creado con tus propias manos.
¡Ahora, sal ahí fuera, monta tu dipolo y disfruta con alegría de la pasión de la radio! 73.